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Espasmos, chillidos y cantos: Diamanda Galás paraliza el Palace Theatre en Los Ángeles

Diamanda Galás estuvo llena de un esplendor terrorífico en el Palace Theatre de Los Ángeles, el pasado jueves.(Robert Gauthier / Los Angeles Times)

La luz tenue cae sobre el piano Steinway, iluminando el banquillo vacío del piano y los hilos de una especie de neblina revolviéndose en aros como de humo.

La audiencia inquieta grita, abuchea o entre susurros exclama: “Diamanda, sal a tocar”.

Después de cinco minutos que parecieron diez, Diamanda Galás finalmente se acercó a su piano; su andar es controlado como  su semblante y la cortina de pelo oscuro que sobrepasa sus hombros.

Así es como la abuela del Goth hace su aparición en el escenario: bajo sus propios términos.

Y así es como la asombrosa presentación en el Palace Theatre de los Ángeles se desenvolvió el pasado jueves por la noche frente a una audiencia que se mimetizó con su musa.

Desde los años 80´s, Diamanda ha diseñado una de las más singulares identidades en la música: más avant-garde y clásica que pop, pero con influencias de blues, jazz y hasta country.

Sus admiradores nunca saben qué esperar exactamente de sus presentaciones, tan sólo una visión intransigente. En el Palace, el set de 90 minutos se consistió en gritos, espasmos y erupciones volcánicas del piano que, en ocasiones, envolvieron sus brazos, y sí, también hubieron cantos conmovedores.

El único momento en el que Galás pareció estar en paz fué durante sus reverencias en medio de los gritos de “brava” y los tragos de agua necesarios después de tales demostraciones histrionicas.

Galás performed alone with her piano, and a light design that played up her Gothic mystique.

 

Galás se presentó a solas con su piano, y un diseño de luces que resaltaron su mística gótica. (Robert Gauthier / Los Angeles Times)

A los 62, Diamanda es un festín para los sentidos, tanto en el escenario como en el estudio, y su rango vocal pareció hacerse más áspero con la edad.

Galás no parece hacer covers de las canciones; las destruye para luego conservar sólo su esencia y habitarlas en una nueva configuración. Verla tocando “My World is empty Without You”, famoso tema de The Supremes, revela el devastador proceso que ha sufrido la versión original de aquella canción Motown.

El jueves, Galás presentó una interpretación de un tema, hasta ahora desconocido, de Hank Williams -ella no mencionó el título- que, de acuerdo con Galás, el nieto del pionero del country, Shelton (mejor conocido como Hank Williams III), le pidió que la cantara. Galás se adentró en las letras de un amor no correspondido con cadencias exasperadas que recuerdan a alguien siendo enterrado vivo. Hank hubiera derramado su cerveza.

“O Death”, canción del folk Americano asociada con Ralph Stanley, fue igualmente embrujada y desenterrada, como si Galás la invocara para luego regresarla a las sombras.

Galás' 90-minute set was full of twists and turns and pathos.

 

El set de 90 minutos estuvo lleno de sacudidas y contrastes y emociones. (Robert Gauthier / Los Angeles Times)

Toda la noche, Galás estuvo a solas con su piano, abusando de tonalidades graves para resaltar los acordes menores que enmarcan su estado mental. El diseño de las luces, también, estuvo de acuerdo con la mística gótica, tintineando y produciendo sombras rojas, blancas y azules.

Galás encontró un vehículo perfecto para las emociones en “La Llorona” y “La Sandunga”, ambas piezas máximas del corrido mexicano. Su versión de “La Llorona”, acerca de una mujer que llora eternamente por la muerte de sus hijos, estuvo a tono con la versión que la gran Chavela Vargas inmortalizara décadas atrás. Excepto que la voz de Galás lució incluso más perversa, yendo de lo salvaje al dolor, todo eso incluso en la misma frase. No tienes que hablar español para sentir el terror y la desesperación de las letras.

Galás presentó “I´ve got Someone to Kill”, un exitoso tema de la estrella del country Johnny Paycheck de 1966, como una confesión siniestra -o ¿quizás fue una trampa?

Finalmente “All the Way”, uno de los dos nuevos albums que Galás ha publicado, incluyendo el disco en vivo “At Saint Thomas the Apostle Harlem“. El comienzo dejó en claro que la presentación había llegado a su climax.

“Sé que me perdonarán si me despido/ tengo una promesa que cumplir/gracias por escuchar mis problemas/ perdonenme, tengo alguien a quien matar”

 

 Twitter @jreedwrites.

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